31.8.07

Los Chilingas


Comentarios de Roberto Rengifo acerca de los Primigenios Habitantes de Chile

Por Rafael Videla E.

Reproducción del artículo por Daniel de la Vega publicado originalmente
en el diario Las Últimas Noticias de Santiago de Chile, en 1948
y luego, el 10 de Febrero de 1998 con el título de “Petroglifos”.

Últimamente se encontraron unas inscripciones antiquísimas en Nahuelbuta, y los estudiosos han barajado interesantes teorías. Don Roberto Rengifo nos dice que el nombre Chile viene de Chi-li, que en la primitiva lengua significa “roca escrita”. Los chilis fueron los más cultos de los aborígenes, hace 18 ó 20 mil años. Se llamaban a sí mismos los roca escrita o chilis, y tenían un himno de conquista o expansión, que decía: “Nuestras leyes están en las rocas escritas, y la nación es fuerte porque tiene vara y sabe regar las plantas alimenticias”.

Le preguntamos a don Roberto Rengifo dónde vivía ese pueblo, y él nos afirma que su centro principal fue el valle de Chilinga, que se llamó de los Chili-Ingas, que quiere decir rocas escritas con cemento dentro. Y esto es porque después de hacer la incisión en la roca, la rellenaban con cemento blanco para que se viese mejor. Es tradicional que el nombre de los ingas o incas del norte era más largo, y se suprimió la primera parte. Más tarde, los incas decadentes suprimieron la escritura bajo pena de muerte, en todo su imperio, y la historia desapareció. Quedan para reconstruirla algunos grupos de petroglifos oficiales a lo largo de Chile. El foco principal, Chilinga, fue calcado sobre el terreno e interpretado en 90% por don Roberto Rengifo. El grupo de Cauquenes a Machalí fue interpretado en un 50% por don Daniel Barros Grez. El petroglifo que Carlos Darwin encontró cerca de Castro, Chiloé, lo copió y lo publicó sin interpretarlo. Este petroglifo representa el Monte Olimpo de Taitao y el Palacio de Poseidón, Rey de la Atlántida, según el señor Rengifo. Él nos agrega:

- Este grupo nuevo que se ha encontrado en Nahuelbuta, que estudia el profesor don Carlos Oliver Schneider, viene a jalonar un largo interregno: desde el foco de Chilinga, los chilis se extendieron al oriente, Chalingasta, y después al norte. Se les denomina hoy diaguitas y, más propiamente, dihuitas. Llegaron hasta el Chiria en el norte del Perú. Después, en plena cultura y en posesión de los metales, ocuparon todo Chile hacia el sur, hasta Chiloé y hasta Magallanes, y dieron vuelta por el Estrecho, difundiendo la cultura en el mundo, y especialmente en el Báltico y en el Mediterráneo.



Después de exponer esta teoría, que nosotros consideramos de una audacia desconcertante, el profesor Rengifo continúa:

- Los petroglifos de Nahuelbuta no han de representar ideas ni menos costumbres mapuches, sino que deben representar algo legendario o local, como en los otros grupos. Lo local debe ser la misma Nahuelbuta, es decir, la gran belleza, o sea, el tachonado de prados y manchas de bosques. Lo topográfico notable debe ser el paraje de Edén, a donde entra un río y de donde salen tres: el Toltén, el Cautén y el Quetén. O bien, puede ser la herencia de los tehuelches, que por medio de sus tel de tres gradas, de donde proviene el signo americano tan general y el círculo de 360 grados. Y posiblemente se encuentran también “ollines” o cruces de San Andrés y hasta la Serpiente Kronos, como encabezamiento o fecha.

Y termina con estas palabras:

- Es de esperar que reflexionando y comparando ideas, como es capaz de hacerlo el señor Oliver Schneider, aparezca en esas rocas un cuarto capítulo de la prehistoria de Chile.

No hay comentarios: