
Uno de los países que pueden sucumbir en primer lugar por el cambio climático son las islas Tuvalu, un archipiélago situado en el sur del pacífico que ya sufre las consecuencias. Las playas de estas islas desaparecen, las inundaciones marinas salinizan los cultivos, en resumidas cuentas, el aumento del nivel del mar anegará irremediablemente el archipiélago.
Tuvalu, se encuentran en Polinesia, entre Australia y Hawai, es uno de los países con menor número de habitantes del mundo, situándose por detrás del Vaticano.Antiguamente se llamaban Islas Ellice . La isla está amenazada de desaparecer si continúa el aumento del nivel del mar, teniendo que emigrar su población a Nueva Zelanda o Niue.
Después de una guerra étnica, los polinesios de las islas Ellice se separaron de los micronesios de las islas Gillbert, pasando a formar parte de la colonia británica en 1974 como Tuvalu. Diez años después consiguieron su independencia.
Si el cambio climático no arrasa las islas antes, el gobierno de Tuvalu tendrá que decidir si mantener la monarquía constitucional, cambiar el gobierno a una república o trasladar la población a otra isla. A parte de los problemas del aumento de nivel del mar, en Tuvalu siempre hay peligros por ciclones y maremotos.
Su mayor ingreso es de vender dominios de internet, ya que coincide el ".tv" con "televisión", y todas las cadenas del mundo quieren tenerlo así. Una de las características principales de estas islas son su bajísima elevación sobre el nivel del mar que no supera los cinco metros, un tsunami acabaría indudablemente con todos sus habitantes.
Las reservas de agua dulce de los atolones son bastante escasas y se utilizan con extremo cuidado para el consumo humano y los cultivos de la isla, aunque como decíamos al principio, las inundaciones están cambiando el modo de vida de los habitantes. El cambio de situación salta a la vista según indican los ancianos del país que asisten irremediablemente a la desaparición de las playas e islotes cercanos. Todos los cambios han sido confirmados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), pero lo peor todavía no ha llegado.
Es tal la amenaza que ya ha comenzado un plan de evacuación que permita trasladar a los 11.300 habitantes que residen en las islas. Reubicar a la población será una tarea difícil, ésta se realizará en Niue, una también pequeña isla del Océano Pacífico, en Nueva Zelanda, este último país ha aceptado recibir 75 personas por año, algo bastante deprimente por cierto.
Tuvalu como miembro de las Naciones Unidas solicita ayuda para que el país, su lengua y su cultura pueda sobrevivir a la catástrofe y pide más acciones contra el cambio climático. Irremediablemente asistiremos al final de Tuvalu, aunque esperamos que su cultura y su lengua perduren.
